Publicidad de ideas (y no de productos). Publicidad que se emplea para promover una idea o causa, en lugar de utilizársele para vender un producto o servicio.
Publicidad de servicios. Publicidad que promueve un servicio en lugar de un producto. La Nationalwide conjunta una historia interesante y un tema de servicios.
La publicidad tiene la responsabilidad de diferenciar un producto de otro. Sin embargo, en estos días de similitud entre los productos, en ocasiones la misma publicidad es el mayor factor de diferenciación. Recuérdese que la diferenciación es una cuestión relativa a la percepción del consumidor. Los atributos y beneficios de los productos, y las afirmaciones hechas en la publicidad deben de percibirse tan importantes, como diferentes; de otra forma no se habrá establecido ningún tipo de diferenciación de productos.
La publicidad es una herramienta de ventas entre muchas otras. La publicidad suele fracasar cuando se le exige realizar labores inadecuadas. Los publicistas del futuro serán en realidad, comunicadores de mercado. Primero deberán determinar si la publicidad es la herramienta más eficaz de todas las que disponen para fines comunicativos, y después de ello, estarán en condiciones de trazar un plan para llevar a la práctica los programas publicitarios.
No obstante el papel específico de la publicidad, la clave de su éxito radica en el desarrollo de un mensaje de interés que llegue a los consumidores en potencia, dentro de un ambiente de redacción adecuado y en el tiempo justo. La planeación es el factor clave para la realización de estas labores.